Dedicatoria feminista... para todos los días.


Imagen que recoge la página de dedicatoria de la novela «Historia de una enfermera»

Mi madre me enseñó a defender lo que quería ser en este mundo frente a toda persona que se me pusiera por delante, aunque esa persona fuera de mi familia. Mi madre fue la primera persona feminista que conocí. Hoy mi hija y mi hijo son feministas. El machismo no tiene género, es transversal... Hay mujeres machistas al igual que hay hombres feministas. Contra el machismo, igualdad. Contra el machismo, feminismo.
      En la imagen comparto la dedicatoria que le escribí a mi madre en mi novela «Historia de una enfermera», 2017, EdicionesB-Penguin Random House.
      Las personas que afirman que no son machistas ni feministas os están intentando engañar o se engañan a sí mismos. El feminismo es igualdad de todas las personas igualdad de derechos, de oportunidades, de libertad, de proyección social, de visibilidad, de... Igualdad de TODO. Negar esta igualdad de oportunidades es ponerse al lado de los que durante siglos nos han oprimido, agredido, violentado e invisibilizado... Lo que pasa es que la palabra FEMINISMO es tan revolucionaria que a muchos les da miedo, aún siendo, sin saberlo, feministas. Y no olvidemos que el feminismo no es un partido político ni es privativo de ninguna ideología política... No dejemos que nada ni nadie se lo apropie.
      La vida de las mujeres, solo por el mero hecho de serlo, es más difícil, más complicada, con más obstáculos, con menos beneficios, con menos rédito económico, con más miedo... en general, que la vida de los hombres. La mía lo ha sido; me ha costado muchísimo más que a los hombres conseguir lo que he conseguido. He tenido que «luchar» contra mi propia familia, contra mi padre, contra los que deseaban controlar mi vida. Feminismo no es odio, no dejéis que os lleven por ese camino, el feminismo auténtico, respeta a todas las personas por igual; lo único que desea es desbancar al patriarcado, a las personas: hombres -sobre todo- y mujeres que desean que las mujeres sigan ancladas a la sombra de lo que los hombres permitan, nos quieren sumisas, obedientes, calladas: invisibles. Todo eso quiere el machismo que nos ha sometido desde la noche de los tiempos.
      No dejemos que nos roben el verdadero sentido y esencia del feminismo: igualdad de derechos y oportunidades de mujeres y hombres, ¡no me canso de repetirlo! Y esto debe prevalecer todos los días, todos, no solo un día concreto en el calendario. 
Como guinda a este breve post, comparto la reivindicación de la profesión enfermera de Acción Enfermera a la que me sumo, con este artículo maravillosamente argumentado:

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